Desborde

Sala La Gallera, Valencia. 2013

Desborde consiste en una enorme masa tejida cuya materia prima es hilo plástico con alma de alambre en rojo, naranja y dorado. La estructura que está formada por alrededor de unos 100.000 metros de alambre y 3 millones de nudos, parte del concepto del fractal, un nudo que se repite infinitamente y conecta las distintas partes de la malla con una gran posibilidad de permutaciones.

En el planteamiento de Desborde no hay narración, por situarse justo en el límite entre la escultura y el dibujo, el bordado y la cestería. El proceso es su historia, la historia de su confección, un tempus suspendido, un relato cotidiano, monótono y vital lleno de pequeños matices y de diferentes voces que se cruzan. Retiene en su espesura un diario de mañanas y tardes de una decena de manos que retuercen y cortan para volver a unir y dar nueva forma; un coro de murmullos, confesiones y de silencios acompasados, mientras las manos giran veloces, generando nudos y torsiones para armar esas pequeñas matas alveolares que luego formarán parte de un todo mayor; son manos amigas que se han ido sumando y haciendo suya la propuesta de la artista.

En esta repetición continua, de esta salmodia, se compone la estructura que sustenta todo el proyecto. Ya que el fin último de la propuesta es hacer que todas las partes sumen y sostengan con igual importancia, el tejido en red hará que cada parte de las múltiples ramificaciones genere una fuerza sostenedora de todo el órgano y pueda flotar en conexión con la propia arquitectura.